Manifiesto de MADPAC en el Día Mundial del Circo, 2024

El cuerpo, de todas las morfologías razas y géneros, como vehículo de máxima expresión, ¡eso es el circo! Pero no un circo único en mayúsculas, sino varios, singulares, transgresores y atemporales.

Y es que el riesgo y la dedicación que supone la profesión cirquera son tangibles tanto dentro como fuera del escenario. Y no por ello, el cuerdista, la malabarista, el payaso o la saltadora de báscula se rinden, sino que abrazan el esfuerzo y el miedo y lo transforman en un feedback de aplausos en cada una de sus representaciones.

Este inquebrantable arte, que por sus orígenes nómadas, está en continua búsqueda y evolución, se encuentra en un momento de desarrollo sectorial, tanto territorial como estatal, y lucha por una visibilización menos manida y más acorde a los tiempos de creación e investigación actuales.

El circo de hoy bebe del teatro de texto y físico, de la danza, de la música e incluso de las artes plásticas y visuales convirtiéndose, en un tótem que tiene cada vez más presencia en los teatros y lugares menos tradicionales para su exposición, sin por ello alejarse de las carpas que lo vieron nacer.

En el día de su aniversario, no nos olvidamos de agradecer a los agentes culturales y las administraciones el apoyo recibido en los últimos años, pero en nuestro afán incansable de mejora y dignificación del sector, seguimos reclamando ir un poco más allá, para colocar a este inmenso arte en el lugar que se merece dentro de nuestra cultura.

¡Cirqueros y cirqueras en todas sus versiones, gocemos de nuestro día!

Angie Corral.

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